La Regla Rota
La Pus Moderna
El Dilema de Bukowski



Quién
fue el que dijo
que México no es un
país de lectores? ¿O será
una de esas leyendas urbanas que
—como el cocodrilo que salió del inodoro
a comerle las nalgas al antiguo dueño que
lo había arrojado al drenaje— a fuerza de repetirlas se asumen como verdades incuestionables? ¿Qué conforma realmente al imaginario, a la tesitura y al deseo del mítico lector mexicano, tan ignoto y misterioso como la mismísima Aztlán?
Cuando hace tres meses Replicante comenzó a circular por los estantes, sin publicidad ni mayores patrocinios, sabíamos que las peculiares inteligencias, visiones y talentos agrupados en torno al proyecto conformarían una oportunidad genuina e inmejorable para entender ese conjunto de realidades a veces llamadas egocéntricamente “alternativas”, siempre crípticas e inalcanzables para quien está detrás del espejo y con frecuencia satanizadas o llanamente negadas por la cómoda ignorancia de las buenas conciencias, dándonos así un producto interesante y atractivo para el voyeurista de ocasión o para el antropólogo aficionado que todos llevamos dentro. Pero la revista nunca se pensó como un producto de alcance masivo, no sólo por falta de recursos sino por falta de interés y hasta de pertinencia: Televisa ha hecho suficientemente bien ese trabajo.

Sin falsas modestias, esperábamos una buena acogida. Pero jamás creímos que Replicante se iría de los estantes con tanta avidez, agotándose rápidamente de muchas plazas y erigiéndose como un vehículo de interlocución tan cercano y tan fluido para lectores de todos los rincones del país. A pesar de sus bondades sabíamos que era, al fin, una revista densa, que privilegia el texto sobre la imagen —lo cual no debería ser...— y el contenido sobre la complacencia —lo que, en medio de tantas revistas insulsas, es un alivio...—. Una revista para lectores. Ésos que, se supone, en México son tan escasos.
Así que aquí está el número 2, con ensayos y testimonios sobre la debacle y el desdibujamiento de las ideologías, y con más imágenes y más humor... Al margen de los errores y defectos de su primer hermano, esperamos que éste cuente con mejores alas para llegar al infinito y más allá, o a donde quiera que los inexistentes lectores mexicanos se encuentren agazapados. ®

"Hasta las narices", instalación de Ivan Puig

 



® 2005 Derechos Reservados. REPLICANTE es una publicación de RGRV S.A. de C.V.

 





Ely Guerra: "Me gusta que haya un personaje como Marcos, al pendiente de nuestros indigenas..." Como dice el machista pero sabio consejo: Calladitas se ven más bonitas.