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Ya
sea que Bush haya sido reelegido por medio
del fraude en las máquinas de votación
y las distintas formas de desanimar a los
votantes, o no, aquellos que están
preocupados por el actual avance de la extrema
derecha en Estados Unidos se sienten así
porque es obvio que hay señales de
una perturbación emocional tanto en
el presidente como en la filosofía
y las creencias, las políticas y la
conducta de sus seguidores.
Hay un claro tinte
paranoico en el pensamiento derechista. Nixon,
uno de los arquitectos de este movimiento,
era paranoide; lo muestra la constante grabación
de audiocintas, el pensamiento sospechoso,
la cacería de brujas anticomunista
y Watergate. La paranoia está basada,
en buena parte, en la represión sexual.
El fundamentalismo cristiano parece acoger
ansiosamente los miedos de una sexualidad
irrestricta, al mismo tiempo que, irónicamente,
su filosofía de libre mercado deriva
su combustible de alto octanaje de elementos
de sexualidad en la publicidad y elementos
de erotismo promovidos por una competitividad
altamente cargada que, a cambio, produce temores
de castración o, en otro nivel, rechazo
o retribución de grupo. Estos miedos
provocan paranoia inconsciente. El aborto
debe ser prohibido, de acuerdo con esta postura,
porque la sexualidad, y en particular la homosexualidad,
debe ser fuertemente reprimida al estar consciente
y claramente vinculada con la crianza, la
paternidad y la familia. El erotismo supercargado
vinculado al aumento de espíritu competitivo
es dividido, negado y sublimado hacia una
participación militarizada uniformada
dentro de la competitividad brutal de la persecución
corporativa del poder y la guerra.
La formación de sectas está
íntimamente relacionada con el pensamiento
paranoide y conectada con la competitividad
entre grupos, que se entronca fácilmente
con la competitividad individual (característica
del capitalismo) y sus anhelos de éxito,
o anhelos de sentimientos y miedos de fracasos
que pueden ser librados por la promesa de
éxito venidero. Es muy probable que
la mayoría de las fantasías
de éxito ilimitado estén conectadas
con la grandiosidad (megalomanía) y
los deseos conscientes e inconscientes para
repeler temores de impotencia y rechazo de
grupos. Los paranoicos desean líderes
que deriven su confianza ilimitada de fantasías
de poder omnímodo que puede derivarse
de algún poder aún más
grande, como Dios.
Bush cree que él y sus seguidores derivan
su poder directamente de Dios. Los ataques
del 9-11 dieron a la extrema derecha una oportunidad
para expandir el padecimiento de la paranoia
a sectores aún más grandes de
la población. Una vez vinculados a
los futuros éxitos fantaseados del
capitalismo, a la vez que a los anhelos individuales
de éxito, dinero y poder, la extrema
derecha logró infligir el autopropulsor
padecimiento de la paranoia en grandes cantidades
de personas.
¿Cómo puede tratarse la enfermedad
mental cultural? ¿De qué manera
un sector entero de la población puede
librarse de una secta infectada de paranoia?
Las técnicas de desobediencia civil
y resistencia pacífica ofrecen modos
de acción a los que los activistas
pueden acudir con cierto grado predecible
de éxito dentro de áreas limitadas
de aplicación. Las personas con amplia
experiencia en tales técnicas recomiendan
el pensamiento estratégico y la planificación
extensiva en su utilización: indudablemente
estas técnicas no pueden usarse impulsivamente
o bajo el arrobo de la respuesta emocional
a acontecimientos inmediatos.
¿Pero pueden los actuales modelos de
competencia en el libre mercado
de ideas y creencias ser efectivos bajo tales
circunstancias, educación pública
y otras semejantes? La extrema derecha ha
dejado claro su rechazo hacia la racionalidad,
la ciencia, la intelectualidad y el debate
racional. Esto ha causado caos ulterior y
confusión entre la porción mentalmente
sana de la sociedad.
Si el diálogo, la exhortación
y la explicación ya no funcionan, ¿qué
puede funcionar? ¿Cómo puede
un gran sector, quizás una mayoría
de la sociedad, relacionarse con una minoría
que posee mayor salud psicológica?
Esta parece ser una de las más importantes,
complejas y frustrantes tareas a encarar por
los miembros de la sociedad que todavía
poseen (por supuesto, en grados y tiempos
variables) cierta habilidad y voluntad de
pensar por sí mismos.®
Busca la edición impresa en librerías, locales cerrados y todos los Sanborns del país.
*
Nick Piombino es escritor y psicoanalista
estadounidense. Actualmente vive en Nueva
York. Algunos de sus libros de ensayos, poemas
y aforismos son Poems (Sun and Moon Press,
1988); The Boundary of Blurr (Roof Books,
1993); Light Street (Zasterle Press, 1996)
y Theoretical Objects (Green Integer, 1999).
Su blog (en inglés): www.nickpiombino.blogspot.com.
Traducción de Heriberto Yépez.
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