 |
|
El
nombre de la banda no podía ser más
acertado. El rostro de Ye Sán, la cantante,
aparece en el anuncio de zonezero.com en este número
de Replicante. Además es actriz. La baterista,
Zette, es modelo. Lua Falcon, la bajista, adoptó
ese nombre pensando en alguna detective glamorosa.
Roco CitroĪn, guitarrista, tecladista y programador
tomó su nombre de un auto y el vodka. Malbec,
guitarrista, rinde homenaje al vino de su natal
Argentina. Hace mucho que no asisto a conciertos
de rock y acostumbro desconfiar de quienes practican
el duro deporte de la escalada a las marquesinas
y los reflectores. El rock mexicano me parece una
tomada de pelo, pero Vedette no tiene por qué
pagar el pato. Al entrevistador lo anima una curiosidad
malsana de encontrar sinceridad y coherencia ahí
donde los hechos me darían la razón.
Los integrantes de este grupo son desenvueltos y
por momentos resulta complicado seguir su diálogo
exaltado. Sería ridículo fingir estoicismo
ante el atractivo físico de las chicas; cumplo
con evitar hacerme el interesante. Ellas asumen
que eso es parte de su concepto como grupo. Ello
mismo exige hurgar detrás de las apariencias,
de otra manera esto parecería un casting
de aspirantes a La Academia.
Nuestra
conversación es con motivo de su ópera
prima Noche Galgo en el sello Antídoto.
Vedette habla: ģTodos tenemos diferentes influencias
musicales y cuando estamos juntos las compartimos.
Conocemos bien la historia del rock, de ahí
vienen nuestras influencias más marcadas,
aunque también escuchamos música electrónica
y jazz. Lo esencial está en principios muy
básicos: bajo, guitarra y batería.
Aunque no somos una banda dark ni mucho menos, reconocemos
ese estilo en nuestras composiciones. Desde chavos
teníamos ganas de tocar rock. Hay muchas
bandas con estilos bien definidos, las hay metaleras,
de lo que se ha dado en llamar ģhappy punkī o de
ska. Vedette no cae en ninguna de esas clasificaciones,
nuestro sonido y propuesta no van por ahí.
Ya no es tan fácil estereotipar a una banda
de rock, tocamos como lo sentimos y preferimos que
sea el público quien diga a qué sonamos.
Si pudiéramos mencionar una influencia muy
clara en nosotros sería Radiohead. Sin embargo,
estamos más preocupados por componer que
por definir nuestro estilo. īCada canción
tiene su propia personalidad. Tenemos las que pueden
estar cerca de un rock duro, melancólico
o inclusive medio darky, y hay otras que pueden
tener un sabor más popero. ģNataciónī
en lo particular tiene influencias hasta de música
latinoamericana; de repente la melodía suena
a Mercedes Sosa.
īNos
motivan sentimientos muy personales. No ha sido
así como decir ģAhora vamos a agarrar este
tema sobre elefantes o política radical y
cantamos contra Foxī. Cada uno de nosotros vibra
por su cuenta, trae su idea al ensayo y la trabajamos
entre todos. Hay momentos en que podríamos
decir ģEsto se parece un poco a Placebo y esto otro
a Los Ramonesī. El germen no se da de manera consciente.
Conceptualmente no tenemos ideas preconcebidas.
La composición es un trabajo grupal. Hay
equilibrio, aunque, en vivo, quizá sea Ye
Sán quien llame más la atención.
īHay mil cosas que nos influyen, no solamente la
música. Cada uno de nosotros se desenvuelve
en otros campos y ello nos alimenta a la hora de
componer y viceversa. Leemos mucho [mencionan a
Ernesto Sábato, Paul Auster, William Burroughs,
Albert Camus y Borges] y también vemos mucho
cine [Fellini, Tarantino, los hermanos Coen]. Una
película de David Lynch puede inspirarnos,
pero eso puede ocurrir también con una telenovela.
De ahí vendrían las diferencias entre
un grupo y otro, su diversidad, porque cada uno
tiene sus fuentes de inspiración. ī
Las
artes despiertan la creatividad y la imaginación.
Las mejores bandas de rock de la historia son aquellas
que han tenido mayor nivel cultural. En nuestro
medio tiene mucho que ver que un músico de
rock, por lo general, difícilmente acabe
la prepa. Los Beatles, The Clash, Pink Floyd, todos
ellos se conocieron en escuelas de arte. Eso te
enriquece y da armas para tu trabajo, abre las perspectivas.
Los músicos que no se preparan, los que culturalmente
no tienen más bagage se encasillan y terminan
haciendo lo mismo. A nosotros nos interesa seguir
profundizando en lo que nos gusta para crecer como
banda y como personas. No nos mueve hacer canciones
contra Estados Unidos ni de la vida en las fronteras.
Influye el que seamos mexicanos porque es parte
de nuestro entorno, pero nada más.
El
caso de Julieta Venegas, por ejemplo, es patético,
ahora imita a Juan Gabriel. No parece que tenga
convicciones o principios. ¿Por qué
deja de hacer rock y hace algo para pegar? Porque
así tendrá más espacios, más
fama y más apoyo. Es lo que le pasó
también a El Gran Silencio. Al principio
se oían frescos, ahora se repiten. Y con
Santiago Auserón óel compositor y cantante
de Radio Futuraó, dejó de hacer rock para
convertirse en un sonero mediocre. Nosotros queremos
ser coherentes. Nos llamamos Vedette porque nos
gusta arreglarnos y no queremos fingir que nada
nos importa. Esto es difícil de asumir en
un ambiente donde hay prejuicios por todos lados:
si te vistes bonito te dicen que eres una fresa
o que ya te sientes una estrellita. īNo creemos
que debamos incluir elementos latinos en nuestra
música para ser considerados una banda de
rock de esta parte del mundo. Eso no es honesto.
Quizá hubo bandas que se vieron en la necesidad
de definir su identidad, pero no es nuestro caso.
īEl rock mexicano sigue siendo un producto marginal.
No existen lugares para tocar, bien adaptados, con
buena acústica. Te
topas con muchísimos problemas pues sólo
hay uno o dos antros para tocar y escuchar rock.
El rock mexicano es menospreciado por la industria.
Le faltan recursos para que los músicos sobresalgan.
Bandas como la nuestra tienen una profunda convicción
en lo que hacen. Pero no hay circuitos para bandas
como Vedette. Los hay para tocar en Neza, pero la
verdad es que nosotros, sin querer ser excluyentes,
nos movemos en otro canal. Somos chavos de clase
media que oyen música que no está
hecha en México, que sabemos lo que pasa
aquí porque nos interesa, pero que oímos
música inglesa y gringa. Y, además,
tenemos preparación musical, algo muy importante:
son muchas cosas que nos hacen distintos. īComo
cualquier otro artista, tenemos ambiciones, ganas
de estar en un escenario y que la gente nos aplauda.
Queremos ganar premios y hacer música para
películas. Sacamos un disco porque creemos
que existe gente que tiene las mismas necesidades
que nosotros. Así como no hay tantas bandas
como Vedette, quizás haya mucha gente que
tiene la necesidad de escucharnos. Quizás
podamos gustarle a un grupo de gente que está
por ahí, en medio de la nada, como nosotros.
Así es como se producen los movimientos.
īSí, sería chingón decir: Podemos
vivir de nuestra música. Ok, muy bien, chicos.
Pues buena suerte, Vedette... ® .
|